
Con este nombre cualquiera pensaría que se trata del colofón de uno de esos platos de nombre interminable que los restaurantes
super de moda tienen en sus
menús jajajaja pero es que no sabía como llamarlo, por lo simple y por lo original

ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">No se trata más que de los humildes
palitos de
surimi, mal llamados de cangrejo, que se compran tanto en fresco como congelados. A mí, así tal cual no me llaman mucho la atención, me gusta más comerlos en la versión rallados, que chica, será lo mismo, pero sabe diferente
jajajaBueno pues este
descubrimiento ha sido fascinante, la alquimia o magia de la cocina no deja nunca de sorprenderme y siempre gratamente.
La cuestión es que hay que desenrollar los
palitos, que no son más que una
lonchita bien
enrolladita, con mucha delicadeza para evitar que se nos rompan, esto, en fresco o bien
descongelados claro queda

ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">Una vez desenrollados, ya se podrían meter al horno tal cual pero después de varias pruebas a mi me salen mejor si los corto en triángulos porque cogen color por todos lados más parejos

ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">
ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">Pongo todas las lonchas unas sobre otras y corto triángulos parecidos, no hay que usar regla
jejeje
ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">luego los coloco para que quepan todos en la bandeja del horno, sobre papel vegetal, bien planos y los meto en el horno
precalentado a unos 180 º
ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">a los
pocos minutos voy espiando como están y ya se aprecia por los filos que se
están dorando y si te fijas ya se ven burbujas de aire en algunos

ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">unos pocos minutos más tarde ya es evidente que se están hinchando y
poniéndose doraditos doraditos 
ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">Hay que vigilarlos muy de cerca y en cuanto tienen un dulce y bonito tono dorado suave por toda la superficie hay que sacarlos volando del horno y quitarlos de la bandeja para que no se sigan cocinando

ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">aquí te pongo una foto de uno, partido por la mitad, para que veas como el aire lo ha hinchado y lo ha convertido en una especie de patata frita de las de bolsa

ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">y ésto es lo que pasa como te despistes un minuto más de la cuenta, que se oscurecen a la velocidad del rayo y aunque siguen siendo comestibles dejan un
regustillo al final que a mi no me gusta nada nada
jejejeY eso es todo lo necesario para disfrutar de un picoteo
crujiente,
saladito, original tanto sólo como para mojarlo en
salsitas de guacamole, o queso cremoso o
paté a las hierbas o a lo que sea... además una vez
fríos los puedes guardar en una bolsa o un recipiente bien tapado y duran
días sin perder su textura, así que puedes hacer unos cuantos cada vez que enciendas el horno para aprovechar el calor y tenerlos preparados para cualquier ocasión, incluso para llevártelos a donde quieras
jejeje
ointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;">Sírvete y disfruta